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Uno de los principales desafíos a los que se enfrentan las empresas en general es el acceso a una financiación adecuada que garantice el logro de su objeto social. Desde pequeñas empresas familiares hasta conglomerados multinacionales, es casi seguro que las organizaciones necesitarán acceso a recursos externos para la continuidad y competitividad del negocio.

Estos recursos pueden destinarse no sólo a la condonación ocasional de deudas, sino también a la ejecución de proyectos cuyo propósito no sería alcanzable con el mero uso de fondos propios. Por lo tanto, creemos que la accesibilidad a los diferentes modos de financiación es, o debería ser, una preocupación constante de los gestores de la sociedad empresarial. En este camino, el capital de riesgo se ha convertido en una alternativa muy de moda en los últimos años en Portugal, especialmente con la recuperación económica y el surgimiento acelerado de las startups locales.

En general, elcapitalde riesgo puede denominarse la adquisición a tiempo limitado de instrumentos de capital en empresas con alto potencial de desarrollo como medio de Apreciación. Desde el punto de vista de laempresa respaldada por empresas,representa una fuente de financiación y liquidez alternativa a los préstamos bancarios tradicionales. Por parte de los inversores, se trata de una inversión en el capital de una empresa en particular, y el inversor prestamista es responsable de contribuir a la mejora de la gestión corporativa y a maximizar el valor de la empresa, aumentando así las ganancias que se obtendrán en el futuro desinversión.

Así, la dinámica de las relaciones se reduce a un sistema en el que el inversor recibe una determinada participación en la sociedad financiada, y debe, a cambio, prever la transferencia de los recursos con los que se comprometió, a su debido tiempo. Dichos recursos pueden incluir, además de la financiación, la valoración reputacional de la empresa a terceros; acceso a una red más amplia de contactos(redes); y la transferencia de conocimientos sobre el producto o servicio(know-how).

En Portugal, el régimen jurídico del capital riesgo está establecido por la Ley No 18/2015, de 4 de marzo. Con arreglo al título en cuestión, los resultados en la inversión en capital de riesgo pueden ser realizados por inversores individuales de capital riesgo; sociedades de capital riesgo, para incluir aquí las sociedades de gestión de fondos de capital riesgo y las empresas de inversión de capital riesgo; fondos de capital riesgo; y otras entidades previstas por la ley.

El establecimiento de fondos de capital riesgo, así como el inicio de la actividad de los inversores de capital riesgo y las sociedades de capital riesgo, depende del registro previo en la CMVM – Comisión del Mercado de Valores. Observamos que, para la creación de sociedades de capital riesgo, existe una rigorismo considerablemente mayor en lo que respecta a las normas de autorización, funcionamiento, transparencia y supervisión en comparación con las demás cifras.

Por citar algunos ejemplos, para la autorización de constede de una sociedad de capital riesgo en general, la CMVM requiere: información sobre las personas que dirigirán efectivamente las actividades y sobre los miembros que integrarán los organismos sociales; información sobre la identidad de los futuros accionistas (personas físicas o jurídicas) que tendrán, directa o indirectamente, participaciones cualificadas en la entidad, así como sobre el número de acciones en poder, los derechos de voto y el porcentaje del capital correspondiente; la descripción completa del programa de actividades con la estructura organizativa de la entidad, incluyendo la descripción de los recursos (humanos, técnicos, materiales y de ciencias de la computación), en la que la entidad tiene la intención de cumplir con la Ley No 18/2015, y otras políticas y procedimientos que resulten pertinentes para demostrar el cumplimiento de las obligaciones derivadas de la entidad; e indicación de futuras relaciones estrechas entre la entidad y otras personas físicas y colectivas. Es cierto que Portugal está viviendo un momento interesante para los inversores y emprendedores, con diversas políticas para fomentar la innovación. A pesar de este atractivo escenario y de las ventajas disponibles para el inversor, los aspectos legales de las operaciones de inversión en general pueden ser extremadamente complejos. En vista del alto grado de riesgo de la modalidad tratada aquí, un asesoramiento jurídico especializado de confianza es sin duda fundamental para mitigar la adversidad y aumentar las posibilidades de éxito empresarial.